Margen entre citas — tiempo para respirar, y la agenda lo sabe
Unos minutos reservados después de cada servicio, que la agenda nunca vende.
El problema
El tiempo entre dos citas existe siempre: ventilar, recoger, anotar, desplazarse. Lo que no existe es su sitio en la agenda.
Sin margen, el retraso se acumula: cinco minutos en la primera cita son treinta en la sexta.
Y es el cliente de las 17 h quien paga el retraso del de las 9 h.
Sin Kagenda
Una sesión de una hora ocupa en realidad una hora y cuarto. A mediodía, va veinte minutos retrasado; al final del día, cuarenta.
Con Kagenda
Diez minutos antes, quince después: retirados automáticamente de los huecos propuestos, invisibles para el cliente.
Cómo funciona en Kagenda
Cada servicio lleva su propio margen, contado después de la cita.
- Pones un margen al servicioEn minutos, después de la cita.
- La agenda lo reservaEl hueco siguiente no se propone antes de que termine.
- Cada servicio tiene el suyoUn masaje y una consulta no necesitan el mismo.
Una cita de 10:00 a 11:00
- 10 min antes — preparación
- 10:00–11:00 — la sesión
- 15 min después — recogida
- 11:00 — no disponible para otro cliente
En la práctica
- 1
Antes y después, por separado
Diez minutos para preparar, quince para recoger — dos valores independientes por prestación.
10 min anteset15 min después - 2
El cliente solo ve su sesión
Su confirmación indica 10h–11h; el margen sigue siendo su organización interna.
Visto por el cliente10h–11h, sin el margen - 3
Liberado automáticamente
Si la cita vecina se cancela, el margen que ocupaba se libera sin intervención.
Cita vecina canceladaMargen liberado automáticamente
Preguntas frecuentes
¿El margen se factura?
No. Es tiempo que la agenda no vende, no tiempo que cobras.
¿Puedo poner un margen antes?
El margen se cuenta después. Para preparar antes, alarga la duración del servicio.
¿Se ve en la agenda?
Sí, como un espacio reservado tras la cita.
¿Puedo tener márgenes distintos?
Sí, uno por servicio.